Durante el viaje por el altiplano boliviano, se aloja en albergues acondicionados por explora, con habitaciones dobles y baños independientes, con agua caliente y fría. En cada habitación se dispone de catres de campaña con cómodas colchonetas, junto con sacos de dormir y ropa de cama adecuados para el clima del altiplano.
Además de las habitaciones, los albergues cuentan con un área de cocina y comedor.
Los albergues varían en su construcción, según resulte más apropiado a cada caso. Algunos utilizan containers de acero (6 x 2,3 x 2,3), con protección térmica. Otros se han habilitado a partir de la restauración de centenarias edificaciones de piedra y barro.
Al final de la travesía se aloja algunas noches en nuestro Hotel de Larache, en el oasis de San Pedro de Atacama.
Parte del personal explora que viaja en la travesía está compuesto por un chef y sus ayudantes. A cargo de las comidas que ofrecemos, se preocupan por sorprender a los viajeros con cada una de sus preparaciones, buscando siempre resaltar sabores originales y evitando alteraciones o excesos.
Todas nuestras comidas son sabrosas, saludables y equilibradas, óptimas para enfrentar la altura, el frío del altiplano y las exigencias físicas del viaje.
El menú de la travesía se ha diseñado a partir de altos estándares de calidad e incluye recetas elaboradas con ingredientes seleccionados, muchos de ellos locales, y, a veces, comidas típicas de las zonas que exploramos.