
Atacama
Los primeros exploradores llegaron atraídos por el mito de unas tierras ricas en oro, ubicadas al sur del Imperio Inca. Tras esta pista llegó el español Diego de Almagro, primer aventurero europeo en llegar a Chile y pisar el desierto de Atacama, después de una dramática travesía por la Cordillera de los Andes en la que murió más de la mitad de sus hombres.
Hoy, como entonces, Atacama sigue siendo una experiencia única, de encuentro inolvidable con un entorno generoso en tradiciones, formas y colores.


